Dos mil XIX, por la AMIST4D

En los tiempos que corren es bueno elogiar y cultivar la amistad

Parece que cuando se acerca el final de cada año se disparan las ganas de recordar y de hacer balance. Grandes analistas, intelectuales y artistas, además de los medios, arquean lo que ha sido el año que se va y lo que nos deparará el que inicia. Casi siempre sin esperar al último día, por lo que se suelen quedar por fuera los postreros hechos que cierran el período.

Sin olvidar todo lo que se ha luchado y que deberemos seguir haciéndolo, se precisarán nuevas propuestas, locales y globales, para conseguir esa metamorfosis social tan necesaria que nos lleve a construir otro sistema más incluyente y justo para las mayorías ignoradas. Una labor a realizar conjugando todos esos fragmentos que, a veces, nos separan y debilitan; la unión de ambientalistas, feministas (ellas y ellos), defensoras y defensores de los humanos derechos, marxistas (sí, los de Karl Marx y los de Groucho, porque necesitaremos mucho humor para afrontar lo que se nos viene encima). Todo ello democratizando la comunicación y las culturas, las propias, no las impuestas, y desalambrando las fronteras en la búsqueda del procomún.

La amistad literaria (foto: Iñaki Chaves)

Pero como eso es ardua tarea, creo que deberíamos, en ese cálculo anual, tanto en nuestras cuentas personales como en nuestras conmemoraciones, destacar una cualidad sin la que será muy difícil lograr algo: la amistad. Y qué mejor que acompañar esos afectos con la poesía y la música.

“Es parentesco sin sangre una amistad verdadera” (Calderón de la Barca).

“Decir amigo, es decir juegos, escuela, calle y niñez (…) es decir vino, guitarra, trago y canción (…) es decir aula, laboratorio y bedel (…) es decir lejos y antes fue decir adiós, y ayer y siempre lo tuyo nuestro y lo mío de los dos” (Joan Manuel Serrat).

Pienso que en lo personal y en lo profesional 2018 ha sido un gran año. Pero no puedo decir lo mismo del mundo. Doce meses después parece que, siendo optimistas, la realidad no ha mejorado mucho. Sigue sin cumplirse aquello que exigía el informe del PNUD de 2013 “una mirada crítica a las instituciones de gobernanza mundial para promover un mundo más justo e igualitario”.

Hemos salido a las calles y hemos luchado, pero los resultados no son lo que esperábamos. Aún así, debemos seguir reiterando la necesidad de la memoria, la importancia de la ética, la valía del respeto y la riqueza de la diversidad. Seguiremos pidiendo justicia social, salud, paz y suerte, que la vamos a necesitar.

“Amistades que son ciertas nadie las puede turbar” (Cervantes).

“A mis amigos les adeudo la ternura y las palabras de aliento y el abrazo, el compartir con todos ellos la factura, que nos presenta la vida paso a paso. A mis amigos les adeudo la paciencia de tolerarme las espinas más agudas, los arrebatos del humor, la negligencia, las vanidades, los temores y las dudas” (Alberto Cortéz).

Pero para despedir este año ya viejo lo que quiero es elogiar la amistad. Esa sensación que te reconforta y que te dan los seres que quieres y te quieren y que de verdad te importan. Ese “afecto personal, puro y desinteresado (…) que nace y se fortalece con el trato” (Diccionario de la Lengua Española dixit). Ahí están tu pareja, tu familia y tus amigas y amigos, los animales y las plantas que te acompañan. Las y los amigos de verdad.

Como afirma Ben Jelloun “La amistad es una religión sin dios, sin juicio final y sin diablo. Una religión no ajena al amor, a un amor donde se proscriben la guerra y el odio, donde es posible el silencio”. Su texto Elogio de la amistad lleva por subtítulo, en el original en francés, La soudure fraternelle (La soldadura fraterna), porque la amistad se suelda y no se suelta.

La amistad tiene mucho de memoria, porque con ella recordamos a los amigos y sentimos que lo son y que siempre están ahí. Cicerón situaba la amistad por encima de todas las cosas “nada hay tan conforme a la naturaleza ni tan conveniente en la prosperidad y en la desgracia”. Porque una amiga (o) es mucho más que un espejo en donde mirarnos, es más que el compañerismo o que el vecindario.

“Mi patria son los amigos” (Bryce Echenique).

“Yo solo quiero mirar los campos, tan solo quiero cantar mi canto, pero no quiero cantar solito, yo quiero un coro de pajaritos. Quiero pedir este canto amigo a quien pudiera necesitar. Quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar” (Roberto Carlos).

Olvidemos a quienes se creen superiores porque tienen más de algo, sea tamaño, dinero, poder o fuerza. O porque tienen, simplemente, otro género, otra religión, otra raza u otra procedencia que consideran que les sitúa por encima del resto. Y recordemos, como decía Blaise Pascal, que “el corazón tiene razones que la razón no conoce” y que, como también señalaba el filósofo francés, el tamaño, o cualquier otra de las condiciones citadas, no incide en la inteligencia, porque “un cuerpo puede tener mucho más volumen que capacidad”.

“Amigos. Nadie más. El resto es selva. ¡Humanos, libres, lentamente ociosos! Un amor que no jura ni promete” (Jorge Guillén).

“Tengo la suerte de no saber competir con la gente, de saber que si hoy me equivoco tengo alguien que puede entenderme. Tengo la suerte de ser ciudadano del aire, de sentir que soy libre sin ser un vagabundo en la tierra de nadie. Quien diga que los sueños no se cumplen, que me explique como vivo en esta nube” (Pablo Alborán).

La amistad viva (foto: Iñaki Chaves)

Por ello, para 2019, quiero elogiar la AMISTAD. Y pido que algo tan sencillo y tan complejo me mantenga firme y unido a mis camaradas. Porque creo en la amistad, en la de verdad, la de quienes son amigas (os) aunque sean intermitentes, estén de paso, vivan lejos, vayan o vuelvan.

“Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene” (Baltasar Gracián).

“Friends will be friends. When you’re in need of love they give care and attention. Friends will be friends. When you’re through with life and all hope is lost. Hold out your hand. Cause friends will be friends right to the end” (Queen).

Lo importante de los amigos es que, virtual o físicamente, nos reencontremos. Que sepamos que están ahí y que sepan que cuentan con nosotros. Porque como también nos dice Ben Jelloun, la amistad “Podría ser el estado ideal de la existencia. Un estado apacible. Un vínculo necesario y poco común (…) La amistad perfecta debería ser como la soledad, pero afortunada, liberada de angustia, rechazo y aislamiento”.

“Keep smilin’ keep shinin / Knowing you can always count on me for sure / That’s what friends are for / For good times and bad times / I’ll be on your side forever more / That’s what friends are for” (Dionne Warwick).

Que sigamos unidos en la lucha y en la esperanza. Escribía Dulce Chacón que “siempre es posible encontrar la fuerza necesaria para alzar el vuelo y dirigirse hacia lo alto”, y creo que ese impulso se halla en la amistad.

“Gracias a la vida, que me ha dado tanto / Me ha dado el sonido y el abecedario, / con él las palabras que pienso y declaro: / madre, amigo, hermano y luz, alumbrando / la ruta del alma del que estoy amando” (Violeta Parra).

Comunicación y metamorfosis social (foto: Iñaki Chaves)

Para mis amigas y mis amigos, para maestras y maestros, camaradas, estudiantes, compañeras y compañeros.

Por ellas y ellos: que el nuevo año nos depare salud y paz, pero, sobre todo, que nos mantenga en la amistad, en el diálogo y en la comunicación.

Y canten.

Un fuerte abrazo.

Anuncios

Malos tiempos

Cinco años después de un verdadero “golpe bajo”

Seguirán siendo malos los tiempos que nos han visto y los que nos verán, a quien aquí siga.

Germán Coppini durante el concierto “La edad de oro del pop español”

Un lustro sin la presencia de German Coppini. Hace años nos cantaba “estoy enfermo, envejezco”, la enfermedad tuvo más fuerza y no llegó a envejecer aquel jovenzuelo “siniestro total” que, en 1983 junto a su colega “cómplice” Cardalda, le decía a la edad de oro de Paloma Chamorro que Vigo era aburrido y que Santiago de Compostela tenía un gobernador civil que no permitía actuaciones en directo. En aquellos tiempos en los que la “movida madrileña” se alimentaba de grupos “de provincias”.

Tras años de dictadura se abría una rendija que dejo lugar para esa movida, puesta e impuesta; para novedosas, y adulteradas, drogas, y para una represión postfranquista que llega hasta nuestros días. Malos tiempos para la lírica y para la ética, y la mímica y la química y la gramática. Ojalá a él le siga envolviendo el aroma de las flores porque ya no le devolverán más esperanzas.

Desde Coco y los del 1500 hasta Néctar, fue un músico fiel a la palabra, a la que consideraba el más potente “arma de construcción masiva”, y a los poemas, como los que componen las canciones de su “América herida”, un recopilatorio de grandes poetas y poetisas, compositoras y compositores latinoamericanos que le cantaron al sueño y a la esperanza: “Canciones profundas que testimonian estados del alma, heridas que no se han cerrado, pero que llevan en todas ellas una carga poética”, decía.

Carátula del disco “América herida”

Un tipo del pueblo, políticamente comprometido, que pensaba “menos mal que nos queda América como liberación, como campo de cultivo para hacer cosas, corrientes, culturas, música; es un continente grandioso, poético, literario”, y que pedía el compromiso “cien por cien” de las personas de las artes.

Germán Coppini López-Tormos nació en Santander el 19 de noviembre de 1961 y se marchó en Madrid el día de Nochebuena de 2013. Tal vez fue su última ironía, como las letras que “rezaban” en aquel mini LP “Devocionario” en el que Golpes Bajos cantaban sus descreimientos y parecían añorar la feliz vida del pecador. Un artista que sentía “llegar con retraso por culpa de su reloj” y que se fue sin hacer más ruido que el del zumbido de su “colección de moscas” y el del sonido de sus actuaciones y composiciones: “Madrid salvaje, la ley de la selva (…), sin esperanza, sin porvenir, bastante tenemos con sobrevivir; tan lejos del cielo, cantamos así (…)”.

Ya no habrá que recalentar más la cena y ya no mirará más a los ojos de la gente, que siempre miente, ni irá a más fiestas de maniquíes. Pero se quedará a nuestro lado, sin pensarlo más, “vivo” con sus canciones y su voz singular. Igual desde donde esté pueda llegar a ver la Tercera República a la que dedicó algunos de sus esfuerzos políticos.

Para recordar su voz y su figura, una mirada al histórico concierto “La edad de oro del pop español”, celebrado en el teatro Monumental de Madrid el 30 de septiembre de 2006 con el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica de RTVE.

In memoriam

Ubuntu y la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Por estos días se han cumplido dos aniversarios relevantes relacionados con la paz: el 5 de diciembre, cinco años de la muerte de Nelson Mandela y el 10 de diciembre, setenta años del nacimiento de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH).

portada de la edición ilustrada de la DUDH

Mandela era la personificación de la Ubuntu africana, la declaración suponía la mayor apuesta por “un ideal común para todos los pueblos y naciones” tras el final de la Segunda Guerra Mundial.

Él era la humanidad y la fortaleza, la concesión sin rendición, el perdón sin el olvido. Ubuntu es una verdad universal, un modo de vida: el respeto, la comunidad, compartir y confiar. La declaración considera que “la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana” y recoge “los derechos humanos fundamentales que deben protegerse en el mundo entero”.

Mandela, el hombre, se fue y nos dejó el símbolo, el ejemplo de una personalidad inquebrantable que supo perdonar sin rebajar sus pretensiones ante los que fueron sus enemigos y que le privaron de libertad durante casi 27 años.

La Declaración Universal de los DD. HH., que ha sido traducida a más de 500 idiomas sigue presente, no se ha ido pero tampoco ha conseguido aquello que planteaba en su preámbulo “Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias”.

Los pensamientos y las acciones de Madiba y los artículos de la declaración proclamada por la asamblea general de las Naciones Unidas deberían guiar un mundo que continúa sumido en injusticias, conflictos y exclusiones. Un panorama que no parece mejorar con el paso de los años, sino todo lo contrario. El “padre” de la patria sudafricana unida tras el “apartheid” luchó por la libertad y la igualdad y vivió libre incluso en la prisión. Combatió contra la dominación de cualquier color y profesó la desobediencia civil; defendió un himno para la unidad de Sudáfrica que permeó a toda la sociedad durante el mundial de rugby de 1995, y murió manteniendo viva una revolución que llevó la equidad de raza a un país asolado por el racismo.

Carteles con los artículos de la DUDH en las escaleras de la Facultad de Medicina de la UCM (foto: Iñaki Chaves)

La carta magna de las Naciones Unidas nos muestra el camino a recorrer, pese a que no creo que exista país en el planeta que no incumpla alguno de sus ajados treinta artículos. Dice la propia ONU en su web del setenta aniversario que su poder “radica en la capacidad de las ideas para cambiar el mundo” y que “nos inspira a seguir trabajando para garantizar que todas las personas alcancen la libertad, la igualdad y la dignidad”. No ha sido mucha la repercusión en los medios de este septuagésimo cumpleaños, a pesar de las Iniciativas para “levantar” esos derechos humanos propuestas por Naciones Unidas como un festival de cine con móviles (celulares), una colección de camisetas de “corazones palpitantes”, números especiales de revistas como Spirou o un concurso para elegir la mejor viñeta conmemorativa por la que pueden votar aquí.

La función de la DUDH no ha sido perfecta, muchas personas, naciones e instituciones se han arrogado privilegios para evadir o suprimir cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración (algo contra lo que advierte su artículo 30). La hemos pisoteado e ignorado, pero seguro que el mundo estaría peor sin ella.

La labor de Mandela a favor de las libertades públicas y la paz hizo que la asamblea general de Naciones Unidas eligiera, en 2009 mediante la resolución 64/13, el 18 de julio como su día, el Día Internacional Nelson Mandela por la paz, la democracia y la libertad. Este año hubiese cumplido cien años, en julio de 2013, poco antes de su fallecimiento, le escribí una carta por el 95 sabiendo, sin aceptarlo, que sería el último. Él nunca supo que esa misiva existió, pero la publiqué para reconocer lo que le debo: el haber promovido y enseñado al mundo la paz desde uno de los lugares más excluidos y olvidados de la Tierra, hasta que su labor lo puso en el mapa; por haber sido un gran desobediente civil y un gran ciudadano del mundo, porque con su trabajo nos mostró el “largo camino hacia la libertad”.

Nelson Mandela Day

La Declaración Universal nos enseñó derechos, a mí, Madiba me enseñó la palabra Ubuntu, esa que deberíamos aprender, asumir y practicar todas y todos para cumplir con los derechos.

Nkosi sikelele iÁfrica

Del bloc al blog, o viceversa

Se inaugura una nueva colección de la revista Latina de Comunicación Social

En el marco del X Congreso Internacional Latina de Comunicación Social, que se celebra en la Universidad de La Laguna (Tenerife, España), ha tenido lugar la presentación del libro “Pateras al Sur. El discurso de una mirada a cualquier lugar del mundo, conversando desde el Sur”, un texto que da inicio a una nueva serie de libros de la revista Latina de Comunicación Social.

Carátula del libro “Pateras al Sur” publicado en coedición por Latina y Uniminuto

El libro supone un recorrido desde aquel cuaderno de profundas reflexiones o de íntimos pensamientos que amarilleaba en un cajón al blog de variados colores que cambian al ritmo de la actualidad y en el que se socializan las ideas de quien lo escribe.

De ese blog digital a este cuaderno artesano de comunicación de la revista Latina. Las hojas infinitas que podían llenar el espacio digital del blog se han concretado en un número determinado de páginas en las que, negro sobre blanco, se fijan para la historia algunas de las navegaciones recorridas por estas pateras en sus algo más de seis años de existencia.

Pateras al Sur ha hecho ese recorrido de ida y vuelta en su formato de presentación. Inició su singladura “del bloc al blog” para ser un diario público digital de navegación en donde se han venido presentando “los derroteros viajeros de mis miradas, mis inquietudes, mis fobias y mis filias”; para llegar ahora, “del blog al bloc”, a un Cuaderno Artesano de Comunicación (CAC 148), al puerto de los libros de Latina, un lugar que no estaba previsto inicialmente en su hoja de ruta.

El blog pateras al Sur ha anclado en la isla de Latina en forma de libro inaugurando la colección, “del blog al bloc, anales de nuestra época”, que, a juicio del presidente del comité editorial, el profesor José Luis Piñuel, “serían la versión contemporánea de los anales y crónicas de aquellas otras épocas en las que narrar acontecimientos era discutir (reflexionar) sobre lo acaecido”. La nueva serie que se inicia, como parte de los Cuadernos Artesanos de Comunicación, se une a los ya existentes Cuadernos de Bellas Artes, del Mundo, de Educación y de Psicología y constituye la primera coedición de Latina con una universidad latinoamericana, la Corporación Universitaria Minuto de Dios – UNIMINUTO (Colombia).

El libro cuenta con el prólogo del maestro Jesús Martín Barbero, quien presenta una reflexión sobre lo que supone el paso “De aquel bloc o cuaderno, en el que se juntaban hojas de papel para ser garabateadas con ideas, pensamientos o hechos cotidianos” al blog, que para él es “esa suerte de cuasi diario casi contemporáneo”.

Un libro que pretende, desde la personal y honesta subjetividad de su autor, conversar sobre “personas, experiencias y conocimientos compartidos y de reflexiones, por lo general pausadas, sobre algunas de las múltiples realidades que nos rodean y embargan”.

Las pateras de este blog devenido en libro han hecho una travesía metafórica para “reivindicar a las personas que, de una u otra manera, buscan otros horizontes, otras perspectivas para mirar la historia, que persiguen sus utopías y que se embarcan en la aventura de intentar transformar la realidad y con ello el mundo que habitamos. Muchas lo hacen demandando atención y proponiendo alternativas, pero la mayoría lo llevan a cabo arriesgando sus vidas y viviendo odiseas que sacan a la luz todas las mezquindades de la humanidad”.

En ese viaje de más de setenta meses el mapa de navegación se ha escrito con la proa mirando al Sur, un sur “maravilloso, desconocido e ignorado” que también existe. Un texto escrito “Con la ilusión de que su lectura nos cuestione y nos haga pensar, sin más pretensión que la de contar con otra mirada más, ni mejor ni peor sino distinta, para dudar de todo y creer en lo que queramos”.

El libro cuenta, además del prólogo de Martín Barbero, con el epílogo de la profesora de la Universidad de Antioquia Judith Nieto y está conformado por siete capítulos en los que se recogen noventa y una entradas seleccionadas de entre las más de doscientas que han aparecido en el blog en este tiempo.

Pateras al Sur es una “apuesta personal por la utopía, por quienes persiguen y sueñan con la transformación social” y está dedicado “A las personas que tienden puentes y eliminan fronteras. A las de dentro y a las de afuera. A quienes viven y mueren creyendo que otro mundo posible es posible”.

En el mismo acto también se presentaron los textos “Nuevas narrativas visuales Novas narrativas visuais” bajo la dirección del profesor José Luis Valero Sancho (Universidad Autónoma de Barcelona) y la coordinación de Aitor Castañeda Zumeta (Universidad del País Vasco, EHU); “Comunicación Organizacional en entornos online. Gestión, actores y recursos” editado por el profesor José Miguel Túñez-López (Universidad de   Santiago de Compostela) y las profesoras Carmen Costa-Sánchez (Universidade da Coruña) y Cesibel Valdiviezo (Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador); “Esfera Pública y Economía Política de la Comunicación. El caso del Gasolinazo en Monterrey” coordinada por el profesor Juan Antonio Garza Sánchez de la Universidad Autónoma de Nuevo León (México) que fue presentado por la profesora Maricela López-Ornelas de la Universidad Autónoma de Baja California (México), y los últimos volúmenes de otras colecciones a cargo del profesor Samuel Toledano (Universidad de La Laguna, Tenerife).

Pueden consultar el libro, al igual que los otros cuadernos artesanos, aquí.

Y lo pueden leer completo y descargar en este enlace.

También lo pueden solicitar en papel a F. Drago. Andocopias SL (teléfono: [34] 922 250 554 / correo electrónico: fotocopiasdrago@telefonica.net).