V Carrera Verde

Bajo el lema “La naturaleza quiere que corras por los bosques y el agua”, ha tenido lugar en Bogotá la quinta edición de esta competencia deportiva

Un domingo soleado ha sido testigo de la Carrera Verde organizada, por quinto año consecutivo, por la Fundación Natura con la intención de concienciar sobre el medio ambiente.

Dorsal y medalla de la Carrera Verde (foto: Iñaki Chaves)

Cerca de seis mil personas han llenado el parque Simón Bolívar de la capital colombiana para respaldar con su esfuerzo la defensa del agua y de los bosques, seña de identidad de esta prueba atlética popular.

La carrera tiene tres modalidades: una de tres kilómetros individual y recreativa que se celebra junto a otra, familiar recreativa con la misma distancia a cubrir, y una tercera de diez kilómetros (6,2 millas) de carácter más competitivo. Todas ellas tienen, en palabras de Elsa Matilde Escobar, directora ejecutiva de la Fundación Natura, una meta: “llamar la atención de la ciudadanía sobre la importancia que tienen los bosques para la prolongación de la existencia, y mostrar la crisis que enfrentan”.

La intención de la organización es poder sembrar tres árboles por cada una de las corredoras y corredores que participan en este mitin. La fundación llevará a cabo las siembras de este año en las tres reservas biológicas con que cuenta Natura: El Encenillo, en el municipio de Guasca (Cundinamarca); Cachalú, en los municipios de Encino y Charalá (Santander) y El Silencio, en el municipio de El Retiro (Antioquia).

Si en el mundo llueve, en Colombia no escampa. Solamente en 2017 se talaron 219.000 hectáreas arboladas, según datos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM). Cuando, además, el 57 % de la deforestación se produce en la Amazonía colombiana y el 42 % de la producción total de madera en el país es ilegal.

La carrera verde es la única certificada como verde en Colombia, la única con carbono cero a nivel mundial y la cuarta en el mundo con el sello Gold Green Race que otorga el Consejo para el Deporte Responsable de Naciones Unidas.

“El Cambio Climático de la ONU invita a las organizaciones deportivas y sus partes interesadas a unirse a una nueva acción climática para el movimiento deportivo. Esta iniciativa tiene como objetivo apoyar y orientar a los actores deportivos para lograr los objetivos del cambio climático global”.

En el marco de la carrera se ha celebrado, los dos días anteriores, la feria ambiental y sostenible en la que se han reunido poblaciones indígenas y campesinas, personas emprendedoras  y empresas que tienen un elevado compromiso “con el medio ambiente, con la salud y la sostenibilidad”, ofreciendo “productos y servicios que ayuden a generar conciencia ambiental y un consumo responsable y sostenible”.

Este año, la carrera verde repetirá edición, por tercera vez, también en Medellín. Así que, ánimo. El premio material es una sencilla medalla de madera certificada, pero lo importante es el premio anímico: contribuir a la defensa de la naturaleza y a combatir el cambio climático. Corran, este año o el que viene o al otro, a favor del agua y de los bosques del planeta. El tiempo no espera, la vida tampoco.

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13 de febrero

Un encuentro con la comunicación

El 13 de febrero es, desde el año 1946 y con reconocimiento mundial desde 2011, algo más que una fecha en el almanaque. Es una rememoración y una celebración del medio “más dinámico, reactivo y atractivo que existe” según manifiesta la propia Organización de las Naciones Unidas. Sí, el trece de febrero es más que un día en el calendario, porque hay efemérides en ese día, desde el punto de vista comunicativo, que merece la pena destacar.

La radio de la ONU en Colombia

En orden cronológico inverso empezaríamos por recordar que es el día elegido por la UNESCO para conmemorar el Día Mundial de la Radio, celebración que cumple 8 años y que, recordemos, surge a propuesta del director de la Academia de la Radio de España, Jorge Álvarez, en 2008 y que es aprobada en 2011 por la 36 Conferencia General de la UNESCO celebrada en París en noviembre de ese año. En la proclamación, la Conferencia General de la Unesco establece:

“Teniendo presente que la celebración de un día mundial de la radio promoverá una mayor toma de conciencia del público y los medios de comunicación acerca de la importancia de la radio y favorecerá la constitución de redes y la cooperación internacional entre organismos de radiodifusión,

Convencida de que la celebración de este Día incitará a los responsables de la adopción de decisiones y a todos quienes trabajan en el ámbito de la radiodifusión en sus diversas formas a crear y ofrecer acceso a la información por medio de la radio, entre otras cosas mediante radios comunitarias, y a diversificar el contenido de los programas para que todos puedan beneficiarse”.

El día no fue seleccionado al azar sino que rememora el 13 de febrero de 1946 que fue cuando se inauguró la Radio de las Naciones Unidas. En este 2019, el Día Mundial de la Radio se celebra bajo el lema “Diálogo, tolerancia y paz”. En años anteriores los temas fueron “Radio y deportes” (2018), “La radio eres tú” (2017), “La radio en tiempos de desastre y emergencia” (2016), “Jóvenes y radio” (2015) e “Igualdad de género en la radio” (2014). En 2012 y 2013, la conmemoración no tuvo ningún lema concreto.

La UNESCO dice que es un día para “celebrar la radio como medio, para mejorar la cooperación internacional entre los organismos de radiodifusión y para alentar a las principales redes y radios comunitarias a promover a través de las ondas el acceso a la información, a la libertad de expresión y a la igualdad de género”. Creemos que es el medio perfecto para contribuir a la erradicación de estereotipos, prejuicios y discriminaciones.

Un medio que nació casi con el siglo XX, presente en casi todos los acontecimientos contemporáneos, que sigue siendo el de mayor audiencia en el mundo y que ha tenido que esperar más de cien años para ser reconocido con su día mundial. En 1901, Marconi consiguió enviar señales de radio de un lado a otro del Atlántico después de que Nicola Tesla realizara la primera demostración pública de transmisión en 1894. También cuentan los aportes del escocés Maxwell, del alemán Hertz o del español Cervera.

Como este blog va, sobre todo, de comunicación recordamos que un día como éste de 1967, se descubrió en la Biblioteca Nacional de España un texto de casi setecientas páginas con notas y dibujos del gran Da Vinci, un polímata renacentista que escribió cientos de miles de notas con sus pensamientos, inventos y propuestas. Para mí, todo un comunicador.

Además, ese día de 1917 era detenida en un hotel de París otra gran “comunicadora”, Mata Hari, excelsa representante del traspaso de información a través del espionaje.

También un trece de febrero fallecía en Madrid (España) un periodista romántico, Mariano José de Larra (1809-1837). El de “vuelva usted mañana”, aquel que elevó el articulismo a la categoría de arte. Un gran comunicador, un escritor satírico que produjo una gran cosecha de artículos de costumbres, sociales, políticos y de crítica artística y literaria. Una muestra:

“Esa voz público que todos traen en boca, siempre en apoyo de sus opiniones, ese comodín de todos los partidos, de todos los pareceres, ¿es una palabra vana de sentido, o es un ente real y efectivo? Según lo mucho que se habla de él, según el papelón que hace en el mundo, según los epítetos que se le prodigan y las consideraciones que se le guardan, parece que debe de ser alguien. El público es ilustrado, el público es indulgente, el público es imparcial, el público es respetable; no hay duda, pues, en que existe el público. En este supuesto, ¿quién es el público y dónde se encuentra?

En Santiago, en 1812, aparece el 13 de febrero el primer periódico del país, la Aurora de Chile, durante el breve gobierno de José Miguel Carrera (1811-1813) y bajo la dirección de fray Camilo Henríquez, “un redactor que adornado de principios políticos, de religión, talento y de más virtudes naturales y civiles disponga la ilustración popular de un modo seguro, trasmitiendo con el mayor escrúpulo la verdad que sola decide la suerte y crédito de los gobiernos”, según reza el decreto de su nombramiento.

La Aurora se publicó semanalmente todos los jueves durante algo más de un año, siendo en ese tiempo un símbolo del independentismo y del periodismo político, defendiendo los ideales democráticos frente al absolutismo de la monarquía española. Su subtítulo era elocuente “Nociones fundamentales sobre los derechos de los pueblos”.

Y dicen que fue el 13 de febrero de 1542 cuando G. Pizarro y F. de Orellana se encontraron con el mayor río de la Tierra, reserva de la quinta parte del agua dulce existente en el planeta y un muy importante medio fluvial de comunicación, el Amazonas.

Aparato de Radio Sutatenza (foto: Iñaki Chaves)

Pero terminemos como empezamos, recordando a la radio y sus logros y todo lo que ha conllevado alrededor. Recordemos a algunos de los grandes, desde Brecht y su “La radio sería el más fabuloso aparato de comunicación imaginable de la vida pública (…) si supiera no solamente transmitir, sino también recibir, por tanto, no solamente oír al radioescucha, sino también hacerle hablar, y no aislarle, sino ponerse en comunicación con él”; a las greguerías onduladas de Gómez de la Serna “El diablo envidia la radio como el órgano ideal para la tentación: ¡qué lástima!, ¡qué lástima!, suele exclamar sintiendo haber dejado escapar la patente”, pasando por las transmisiones de Walter Benjamin, Orson Welles o Groucho Marx en su serie radial “Flywheel, Shyster and Flywheel” en la que reconocía que “No quería que mi gente supiera que me había metido en la radio. Siempre les había prometido que me ganaría la vida honestamente”.

Sin olvidar el lugar destacado de las mujeres y de las radios comunitarias. Las podemos encontrar juntas en el artículo “Las mujeres en las radios comunitarias” de la red de medios comunitarios (ReMC) y también repasar una investigación de 2017 del programa “Nos quemaron por brujas” sobre mujeres y radio en Argentina publicado en Cosecha Roja.

Un recuerdo especial para las dos emisoras en las que hice mis pinitos: Onda Verde y Radio Vallekas; para una emisora comunitaria que conocí el año pasado y que el domingo día 10 de febrero cumplió 40 años, La voz de Talamanca en Amubri de Ará (Costa Rica), y como no podía ser menos para un hito de la radiodifusión, en Colombia y en el mundo, como Radio Sutatenza, esa “revolución cultural en el campo colombiano” que supuso una apuesta radial educativa basada en la idea de que “la educación nos hace libres”.

Feliz Día Mundial de la Radio.

Afroditas negras

Las pinturas con sentimientos del carpintor

Santiago Soto, el carpintor, así se autodenomina este artesano de la pintura, pinta sus obras con todos sus sentidos y emociones, en especial las dedicadas a “sus” mujeres negras. Esas afroditas que plasma en sus lienzos y a las que rinde reconocimiento.

Algunas de las afroditas del carpintor en su estudio (foto: Iñaki Chaves)

Todo el mundo ha pintado algo alguna vez, todas y todos pintamos, o soñamos con hacerlo, en algún momento de nuestra existencia. Pero Soto lo lleva a cabo, y lo hace poniendo en sus telas toda la fuerza de la pasión y los sentimientos que le acompañan y que refleja en esas afroditas negras.

“Sus” negras son verdaderas pasiones, casi obsesiones, que muestran un arte limpio, en el sentido más higiénico del término, y honesto, desde su respeto y, sobre todo, su admiración por la mujer negra.

Él es un artista artesano que junta su profesionalidad y afición por la pintura con su quehacer como actor y su formación como carpintero. Hay quien le dice ebanista, que parece una labor más fina, pero creo que la carpintería, cuando es profesional y artesana, es más amplia y conlleva mucho más arte. Por lo que suma muchas tablas, en muchos y variados sentidos, en su experiencia de vida. Algo que acrecienta con su tarea de defensa de la biodiversidad y de la economía de la conciencia a partir de la plantación del llamado árbol mágico colombiano, el guáimaro, en la Sierra Nevada del Caribe.

Las afroditas, así se llama su serie alrededor de las mujeres negras, son un homenaje y una declaración de amor. No sé si son bellas o no, porque la belleza es una cualidad muy subjetiva y creo que no debemos seguir los cánones impuestos para determinarla, pero sí puedo afirmar que son, que tienen identidad propia, la que les confiere esa actitud de efusivo enaltecimiento de la mujer, afroamericana en este caso, que el artista le pone a su trabajo.

Sus obras son como es él, sinceras, pasionales y comprometidas. Sus negras son, ante todo, cuerpos y rostros de mujeres que se nos presentan en toda su naturalidad con un atornasolado brillo que resalta cualidades presentes en sus miradas, sus gestos y su orgullo de ser eso: mujeres negras, ni más ni menos.

El poeta y profesor colombiano Miguel Iriarte se pregunta, en su artículo “Afroditas: el harem ilusorio de Santiago Soto”, sobre la obra de este retratista si “¿acercar sus pieles negras al azul, y simbolizarlas allí, no es acaso llevarlas también a ese momento negro, a esa blue note, que es desde luego la sufrida espiritualidad del jazz que es el blues?”. Hay también muchas notas musicales en sus pinturas.

El propio autor dice de su trabajo:“En el color, en la profundidad del encuentro con ellas mismas, en el grito silencioso y rotundo de la dignidad, en la elegancia ancestral, contundente y llamativa, en el valor y el coraje presentes en la médula de la mujer Afro. La belleza y su misterio, la preciosura interior que se refleja en cada poro de la piel sin rendirle culto al artificio, y el silencio como el guardián de la altivez. La búsqueda y el encuentro con esa actitud, me han llevado por medio del color vivo y azul que evoca esa paz interna y amorosa, a plasmar en homenaje mayúsculo a la mujer Afro, al África lejana o cercana, al África cuna de la humanidad de donde partió la historia con el ritmo del tambor, ese que nos recuerda los latidos de nuestro propio pecho”.

Soto, el carpintor, con algunas de sus afroditas (foto: Iñaki Chaves)

El estudio del pintor, actor y carpintero está presidido por un poema de una mujer negra orgullosa de serlo y de propagarlo a los cuatro vientos:

Rotundamente negra

Me niego rotundamente

A negar mi voz,

Mi sangre y mi piel.

Y me niego rotundamente

A dejar de ser yo,

A dejar de sentirme bien

Cuando miro mi rostro en el espejo

Con mi boca

Rotundamente grande,

Y mi nariz

Rotundamente hermosa

Y mis dientes

Rotundamente blancos,

Y mi piel, valientemente negra.

Y me niego categóricamente

A dejar de hablar

Mi lengua, mi acento y mi historia.

Y me niego absolutamente

A ser parte de los que callan,

De los que temen,

De los que lloran.

Porque me acepto

Rotundamente libre,

Rotundamente negra,

Rotundamente hermosa.

La escritora y antropóloga afrocostarricense Shirley Campbell Barr defiende a las mujeres, su texto es una oda al derecho a ser y a la libertad de serlo. Y Santiago Soto homenajea a las mujeres, negras, libres y con derechos, en sus afroditas negras.

Felicidades, carpintor.

Todavía

Hoy soy un poco más viejo que ayer, pero no más joven que mañana

Todavía

Todavía (foto: Iñaki Chaves)

Dicen que corazón sin cicatrices es ser humano que no ha vivido

Todavía

Ahora tengo una cicatriz más, prueba cruel de que estoy vivo

Todavía

Heridas más dolorosas si es gente cercana quien te las ha producido

Todavía

Pero, a veces, todo el mundo hiere, te duele y es mejor esperar

Todavía

No tengo derecho a la queja, porque sigo escuchando los sonidos y sintiendo mis latidos

Todavía

Y sigo caminando para avanzar, aprendiendo de las piedras que encuentro en el camino

Todavía

La vida pasa y cambia, sin cambiar, y acá estamos, vivos

Todavía

Continúo creyendo en lo que creo, desde mi ateísmo más sincero, en la vida y en mis amigas

Todavía

Convencido de que soy un privilegiado por estar vivo, y también por estar herido

Todavía

Hoy vivo soy, ayer herido fui, mañana muerto seré, porque estoy vivo

Todavía

Conservo sueños y esperanzas, y amanezco pensando en transformar realidades

Todavía

Sigo herido, pero viviendo, con ganas de vagabundear para seguir creciendo

Todavía

Escuchar el viento, notar las olas, oler el fuego, pisar la tierra, metamorfosis de los sentidos

Todavía

Tengo aliento, tengo ilusión y tengo amigas y amigos, y mi gata, y mi socia de vida.

Todavía